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1. EL DINERO ES FLUJO
Cuando empezamos a comprender la economía en su totalidad, nos damos cuenta de que el dinero no es un simple mecanismo de intercambio físico. |
2. TODO A TU ALCANCE

| Somos lo que queremos. Obtenemos todo aquello que deseamos. Nuestras expectativas vitales pueden ser colmadas. La humanidad en general tiende a expresar equívocamente la escasez de aquello que más necesita; cuando, en realidad, tenemos todo a nuestro alcance. Solo tenemos que ser conscientes de la ventura que poseemos. Alcanzar el éxito, la belleza, la abundancia y, al fin, la felicidad, es posible. Ahora mismo podemos comprobar todo aquello que tenemos, que hemos adquirido. Tenemos presente la reliquia. Con devoción y respeto la tomamos, la recogemos y la guardamos entre nuestras manos, la acariciamos con nuestros dedos. Es una prueba de nuestro acto del consumo, del ritual. E incluso cuando el efecto del objeto o del servicio deseado hayan desaparecido, podremos recordar aquello que nos llenó. Conservamos todo gozo que hemos adquirido. Aquello que solo nosotros podemos tener. La fiel devoción y fe por el consumo nos otorgará lo que da sentido a nuestras vidas. Pero, solo si creemos firmemente en aquello que deseamos y queremos obtener. Todo está a nuestro alcance, ahora es el momento de disfrutarlo. |
3. ADQUIERE BELLEZA, JUVENTUD Y ÉXITO
El tiempo te ha consumido. Pero si corres tras las metas y los deseos, Eres el camino y la meta. Libera tus intenciones y tus deseos. |
| 4. EL TEMPLO | 5. LA RUEDA DEL CONSUMO | |
| Somos seres sociales, necesitamos el contacto, la reunión, el ágora. En la época actual es difícil encontrar espacios para la comunión. El templo es un lugar de congregación y afirmación del ser. Visitamos frecuentemente estos espacios para encontrarnos con nosotros mismos, nuestra imagen ideal. Disfrutamos del placer del consumo en un entorno ideal. El templo debe contar con ciertos elementos que hagan de este espacio un emplazamiento sagrado. Elementos como el agua, la luz y la naturaleza son fundamentales para invitar al visitante a sentir paz y armonía; haciendo de su experiencia un momento místico. | ![]() |
| La persona que busca la gratificación para sentir plenitud, debe escuchar sus deseos y necesidades más profundas. Sólo la culminación de sus expectativas le llenará de satisfacción, mejorando su experiència vital, llevándola hasta los límites de la euforia. La compra le otorgará éxtio, abundancia y felicidad a través de la energía del intercambio. Aún así, posteriormente la persona podrá sentir una sensación de vacío o insatisfacción que sólo la ilusión por una nueva adquisición podrá llenarla. |
6. DEVOCIÓN POR EL DESEO
| El ritual del consumo mueve nuestros sentidos hacia el éxtasis más profundo, a través de una liturgia que contempla todas las percepciones. Mirar es una afirmación de deseo, tocar aquello que queremos adquirir es sentir su belleza. Nos aproximamos al objeto cautivos, con toda nuestra alma. En realidad, existe una conexión espiritual con los productos que adquirimos; se crea un vínculo entre el ser y su forma. Es por eso que nos apegamos a ellos, y es por eso que deseamos tenerlos; porque son una proyección de nuestro interior. De manera que si forman parte de nosotros, tenemos que obtenerlos.
El momento más preciado en el rito consumista es la culminación del propósito. Cuando se cumple el deseo, el alma se llena de gozo; como cuando el hombre tiene sed y se satisface. Entonces toda la perfección y belleza se materializa en nuestro ser. Alcanzamos la imagen que deseamos mostrar. Tal como si un rayo de luz nos atravesara y nos hiciera brillar. La adquisición es sagrada, y así la trataremos; la envolveremos con tacto en una suave tela digna de tal prodigio. Todo confluye para que se realice esta ilusión. Disfrutad de este momento, porque es el único en que alcanzamos la perfección. |
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8. DÍAS DE PLENITUD LLENARÁN EL VACÍO
Como fieles consumistas atendemos a las liturgias dispuestas para nuestro deleite. Sabemos cuándo necesitamos acudir; cuando no nos encontramos en paz, cuando estamos faltos de armonía. Entonces, nos reunimos en comunión con el fin de sentirnos más colmados, asistimos a los templos del consumo en los cuales satisfacemos nuestros deseos más profundos. En estos espacios nos veneramos a nosotros mismos, por consiguiente, a nuestro ego. Es por eso que somos asiduos a estos rituales, porque nos completamos espiritualmente y cumplimos con nuestras expectativas de ser perfectos. Aquel que conoce estas liturgias y las secunda, debe saber que fechas son las apropiadas. Teniendo consciencia de como seguir el ritual, podemos demostrar que somos rigurosos adeptos. Logrando así encontrar la dicha y la felicidad. |